
LA COVISIÓN: UNA ESTRATEGIA QUE NOS PERMITE ENTENDER QUE EL TODO PUEDE SUPERAR LA SUMA DE LAS PARTES
Desde esa posición:
- El saber no se superpone, se co-construye. Los abordajes y acompañamientos se diseñan en diálogo horizontal entre todas las disciplinas de la salud en general y del campo de la salud mental en particular, así como también con docentes, familias y pacientes.
- El foco se desplaza del caso al proceso. No se trata sólo de intervenir clínicamente, sino de abrir preguntas sobre los sentidos de cada práctica y sobre el modo en que cada intervención transforma a quienes la realizan.
- Se privilegia la praxis reflexiva. La covisión implica revisar las propias categorías diagnósticas, las emociones que se activan en el equipo y las resonancias personales del trabajo, recuperando la dimensión ética y política de la clínica.
- Se genera un tercer espacio, distinto del clínico y del administrativo: un espacio de pensamiento compartido, de elaboración colectiva, donde las diferencias de formación se vuelven un recurso creativo y no un obstáculo.
